El 50 % de las hembras caninas “no castradas” padecerán tumores de mama en algún momento de su vida. Si nos fijamos es como lanzar una moneda al aire, es decir, si nos preguntamos: ¿tendrá mi perra un tumor de mama? La respuesta es no (en el mejor de los casos) o si (en el peor) al 50 %. Si lo vemos de otra forma, de cada 2 hembras que observamos por la calle, 1 acabará teniendo tumor de mama. Además, de esos tumores que aparecen en la perra, la mitad serán benignos pero la otra mitad serán malignos, de rápida progresión y diseminación por todo el organismo.
¿Debemos vivir preocupados
esperando que mi mascota desarrolle o no un tumor en la mama? La
respuesta es NO. Vamos a desgranar los aspectos más influyentes en la aparición
de esta enfermedad para que entendamos el por qué de las recomendaciones
veterinarias al respecto:
¿Cómo afecta la edad en la aparición del cáncer de mama?
Son extremadamente raros en
perras menores de 2 años y casi ningún caso se observa antes de los 4 años
(aproximadamente un 4 % de los animales lo desarrollan antes de esta edad).
Comienzan a ser más frecuentes en la franja entre los 4 y 8 años (el 29 % de
los animales). Pero a partir de los 8 años la incidencia es altísima, más de la
mitad de las hembras mayores de 8 años van a desarrollar cáncer de mama (67 %).
¿Qué razas están más predispuestas a padecerla?
Aquí suele haber controversia. En
algunos países unos autores ponen a ciertas razas por delante y a otras por
detrás. De igual forma, los estudios indican una mayor predisposición en razas
como Cocker Spaniels, Setter Irlandés, Pointers, Pastor Alemán, Bichón
Maltés, Yorkshire Terrier, Bóxer y Dachshund, entre otros.
No obstante lo más importante es
tener en mente que cualquier perra, sea de la raza que sea, están en
predisposición de sufrir esta enfermedad.
¿Cómo influyen las hormonas sexuales femeninas en la aparición del
cáncer de mama?
Si algo tenemos claro es que las
diversas hormonas que produce la perra, sobre todo a partir de la maduración de
sus órganos sexuales, tienen relación directa con la aparición de estos
tumores, benignos y malignos. Sin entrar en detalle, las hormonas más
importantes en este proceso carcinogénico son los estrógenos, la progesterona y
la prolactina. Los estrógenos son los responsables de la actitud sexual de la
perra, son los predominantes en un animal que presenta el celo. La progesterona
es la “hormona de la gestación”, gracias a ella se mantienen las condiciones
adecuadas para el crecimiento del embrión. La prolactina también contribuye a
mantener la gestación y fundamentalmente se encarga de estimular a la glándula
mamaria para producir leche y alimentar a los recién nacidos. Si consideramos
que los tumores de mama presentan multitud de receptores para estas hormonas
podemos entender la importancia de las mismas en su aparición.
¿Es imprescindible que castre a mi perra?
Lo más recomendable es reducir la
exposición a las hormonas sexuales todo el tiempo que sea posible. Lo primero
que debemos preguntarnos es si nuestra mascota va a ser madre. Si la respuesta
es NO, no hay duda de que una castración temprana reduce el riesgo de forma
drástica. Veámoslo en porcentajes en base a los estudios que hay hasta la
fecha:
Es simple de interpretar, las
hembras castradas antes del primer celo tienen un 0.5 % de riesgo de que
aparezca el tumor mamario. Obviamente no es 0 ya que el cáncer es una patología
multifactorial en la que no solo intervienen las hormonas, también la genética,
factores ambientales, administración de tratamientos, etc. Si la castración se
produce entre el primer y segundo celo el riesgo aumenta a un 8 %. A partir del
segundo celo en adelante ya nos situamos en un 26 % de riesgo. Y, como he
dicho, en las hembras no castradas la incidencia puede llegar o incluso
sobrepasar el 50 %.
Si una hembra está destinada a
padecer cáncer de mama, una castración temprana nos proporciona una enorme
seguridad de evitar que aparezca. Eliminamos la influencia hormonal, que
resulta determinante en la formación del tumor. Quitamos de en medio la
principal gasolina que tiene el tumor para crecer.
¿Quitar el celo en mi perra influye en la aparición de cáncer de mama?
Definitivamente si. Hay que tener
en cuenta que esos tratamientos se basan en la administración de hormonas
sexuales sintéticas (normalmente progesterona) que son muchísimo más potentes
que las endógenas propias de la perra. Si ya hemos visto que las naturales son
carcinogénicas, qué no harán las sintéticas si son hasta mil veces más
potentes.
No obstante, se ha demostrado que
aplicaciones puntuales (menos de 3) para evitar en celo en momentos
determinados no tienen influencia en la aparición del tumor. Tampoco afecta a
la fertilidad posterior de la hembra reproductora. Toda una vida con
tratamiento para evitar el celo deja las puertas de par en par a la llegada de
un tumor maligno, además de otras patologías mamarias. Los veterinarios no
estamos obsesionados con castrar a las perras, simplemente las investigaciones
sirven para poder actuar contra algo que resulta tan frustrante cuando ocurre y
que en la mayoría de las veces se podía haber evitado. No se hizo, por
desconocimiento o por otro motivo, y ya es tarde. Desgraciadamente los tumores
de mama son bastante frecuentes pero la parte buena es que hay una ventana en
la que podemos intervenir y que funciona.
SOLICITA
INFORMACIÓN VETERINARIA ANTES DE TOMAR UNA DETERMINACIÓN PARA INTERRUMPIR EL
CELO DE TU MASCOTA
¿Cómo sospecho que mi hembra puede tener problemas en la mama?
La revisión veterinaria anual
debe poner de relevancia cualquier anomalía en la mama, sobre todo en hembras
con factores de riesgo: más de 8 años, tratamientos para el celo, presentación
de pseudogestaciones… Pero los propietarios juegan un papel fundamental en la
detección temprana del cáncer.
Normalmente se inician como unas
tumefacciones de pequeño tamaño en cualquier mama. Crecen de forma rápida y son
duras y poco móviles al tacto. Puede observarse secreción de líquido
transparente por la mama o incluso leche. Debemos recordar que no presentan
signos de malestar en los animales, por lo que pueden pasar desapercibidos.
Ante cualquier duda una inspección a tiempo puede salvar a tu mascota.
RESUMAMOS:
Edad avanzada, raza predispuesta, problemas con el celo… SOLICITA INFORMACIÓN Y
CONSEJO VETERINARIO.
En esta entrada no entramos a
valorar tratamiento, que dependerá de cada caso pero a pesar de que no hayamos
podido evitar que aparezca en muchas ocasiones se puede conseguir una remisión
del cáncer, si se realiza un escrupuloso protocolo. No permitas que sea tarde.
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